RADIO NACIONAL LANZÓ SU PROPIO MANUAL DE ESTILO, CON CRÍTICAS A LAS EMPRESAS PRIVADAS DE MEDIOS Y PROMESAS DE CAPACITACIÓN.
En un hecho sin precedentes en la radiodofonía argentina, la gestión conducida por los ex periodistas de Clarín, María Seoane y Vicente Muleiro en Radio Nacional, produjo un Manual de Estilo para orientar la producción y redacción de noticias y explicitar los valores o ideales comunicacionales del medio. El hermano del vicedirector de RNA, Hugo Muleiro, fue el encargado de la tarea, que le insumió 3 meses, y que concluyó -y entregó- el pasado diciembre. En 77 páginas, el periodista que trabaja en la agencia ANSA puso ejemplos-tipo concretos para guiar a los redactores de los noticieros en sus diferentes formatos, y opciones diversas para dar entrada a corresponsales y columnistas, además de incluir un diccionario bastante completo de palabras de uso frecuente en el aire radial, con precisiones para evitar errores. El trabajo es prolijo, y el esfuerzo es notable. Está claro que las nuevas autoridades tienen una vasta trayectoria en el periodismo gráfico, que los mueve a buscar excelencia allí donde habitualmente no lo hacen los medios audiovisuales: en el uso preciso del idioma español, rico y bello, pero usualmente destrozado en el espacio radiofónico. Lamentablemente, Muleiro inició el Manuel de Estilo de RNA con una explicitación de un "marco conceptual" sobre el rol de los medios de comunicación en la democracia, extremadamente limitado y en ese sentido innecesario- Por empezar, postula que lo que ahora domina la teoría de los medios de comunicación es el "derecho a la información", a la que contrapone con la libertad de prensa, como si ésta fuera una novedad para los medios tradicionales argentinos, cuando hace más o menos 40 años que no se habla de otra cosa entre los expertos. Más bien esto ya es viejo, porque la era digital, que casi no distingue entre emisores y receptores, está planteando nuevos desafíos que deja anticuadas esas discusiones. Pero casi como un ideólogo K, postula como un hallazgo los derechos del receptor y la comunidad que integran, que "necesitan la información para el transcurrir diario y para adoptar toda clase de decisiones", como la ropa que usarán de acuerdo al clima que les sea informado. (¿No habrán visto en Radio Nacional el aviso institucional de TN donde se habla justamente de eso?). Y asegura que "la información cesa como una suerte de derecho privado o de grupo", un mensaje que pretende ser dirigido al Grupo Clarín (no sé por qué no a C5N, por decir algo), pero que más bien deberían escuchar los Kirchner y sus funcionarios encargados de velar de que la información de Estado no llegue al pueblo a través de los medios, sean éstos públicos o privados. Es que, justamente, de lo que se trata es de castigar a las empresas privadas -las que no se domestican, claro- en este Manual de Estilo. Dice, por ejemplo, que "el conjunto de intereses al que la empresa o medio de comunicación se refleja irremediablemente en el tratamiento de la información y las variaciones que en ellos pueden encontrarse", tal vez pretendiendo que los trabajadores de Radio Nacional crean que las sucesivas gestiones que vienen padeciendo, incluída la actual, carecen de todo interés. Incluso, asegura que "como bien se sabe, este espacio de definición subjetiva del trabajador de prensa se redujo notablemente en los años últimos en los medios de difusión privados", como si lo mismo no pudiera decirse de los medios de comunicación del Estado, que en realidad no son públicos, sino de este gobierno. En diálogo con Elaguijononline, Muleiro reconoció que los conceptos en torno a las empresas de medios privados "son opiniones netamente políticas, sin dudas que son posiciones políticas". Y consultado acerca de si la directora de la radio estaba de acuerdo con ese marco conceptual dijo "por supuesto, Seoane tuvo la idea de hacer el Manual de Estilo y no salió a la luz hasta que ella lo aprobó". Muleiro también adelantó que se iniciaron cursos de capacitación para el personal de la Radio, a fines de que se adapten al estilo del Manual, pero "yo ya no seré parte del staff para realizar esa tarea".
2 comentarios:
Hay algunas cosas que quisiera observar. Si bien es cierto que los trabajadores de Radio Nacional están desde hace años sujetos a variables gubernamentales y no a objetivos estatales, no todas las gestiones fueron iguales. Algunas, como la que encabecé (y disculpas por la autorreferencia) se ocuparon de las radios de todo el país, aún con enormes dificultades presupuestarias para hacer frente a los problemas. Y no como en este tiempo donde los recursos NO faltan. Además, la administración que encabecé, si bien debió cubrir algunas necesidades políticas producto de su pésima ubicación en la organización administrativa del Gobierno, pudo mostrar algunos objetivos alcanzados. Primero se tuvo en cuenta al "Interior". Los periodistas del país fueron considerados para realizar coberturas internacionales como sus colegas de Buenos Aires cosa que jamás había ocurrido y jamás volvió a pasar. Los directores de emisora eran convocados una vez al año para una reunión con los gerentes de áreas. Se los escuchaba y se intercambiaba información vinculada a la gestión administrativa, artística y periodística de cada emisora. La directora viajó a 30 de las 40 radios,a algunas 2 veces, incluyendo la Antártida, para escuchar e intentar resolver problemas. Se equiparon, dentro de límites presupuestarios, la mayoría de las FM del Interior. Y se adjudicaron frecuencias donde faltaban. El actual servicio informativo de Radio Nacional fue articulado durante esa gestión. La tercera emisora de FM en CABA fue recuperada durante esos años (se había "perdido" x un complicado proceso administrativo). En esa frecuencia se armó FM La Folclórica, actualmente en el aire después de 10 años. Otros se encargan de marcar los errores, muchos de los cuales asumo, pero me siento muy orgullosa de todo lo realizado.
Sobre El Manual de Estilo, por lo que tengo entendido no fueron consultadas las radios del Interior. La comunicación federal y plural no se hace imponiendo normas de estilo idiomático o de tratamiento de la información. En Salta por ejemplo, la radio es escuchada por grupos de pueblos originarios. En cientos de lugares, chicos de escuelas de frontera o personas en pueblos aislados sólo alcanzan a escuchar algunas cosas en un aparato a pilas. No parece oportuno encorsetar de esta manera el tratamiento de la información y condenar a cientos de sectores a escuchar lo que nosotros queremos que escuchen desde la Capital y encima que lo hagan también como nosotros queremos que lo escuchen y no como ellos están acostumbrados. Eso no es comunicación plural, es comunicación elitista y exclusiva (de excluir). Como aporte nomás, sería oportuno tener en cuenta estas cosas en un país como el nuestro: grande, variado y multicultural.
Estimada Silvia:
ya que esta muy interesada en conocer los sueldos que paga el Estado Nacional porque no nos cuenta cual era su sueldo como agente de prensa de Solá, sueldo que tambien pagamos todos no?
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